lunes, 28 de diciembre de 2009

Lo siento, os dejo...

Supongo que os habéis dado cuenta de que no me he prodigado mucho en el blog, ni siquiera en el Internete, un comentario aquí o allá y poco más.

La razón... llamadlo karma, suerte, o quizás la intervención de un dios un tanto cabreado conmigo. Pero sí, giros en la vida hacen que tenga que dejar una parte de ella, me hace dejaros a vosotros mi queridos lectores, el doctor mapache ha de morir para que su alter ego resuelva su vida. Señores, señoritas, me caso.

Y no de la manera usual chico conoce chica, salen juntos y tras días, meses, años de carantoñas, sexo y amor deciden compartir vida, niños e hipoteca, no, la cosa es muuuuchoooo más sórdida que eso, un ejemplo más donde la intolerancia lleva a situaciones realmente kafkianas.

Supongo que os merecéis una explicación y como dueño de este blog que soy os la voy a dar.

Veamos a los protagonistas:

Ella, nombre Naira, edad 13 años.

Su padre, Hilal, aka Manolo, edad 40 años, aparentemente un musulman moderado, como vecino ningún problema... hasta ahora.

Su madre, Badriya, 39, callada, no sé si habré cruzado algo más que un buenos días, buenas tardes en los diez años que los tengo como vecinos.

Sus hermanos, y futuros cuñados, Rashad y Maymum, 20 y 19 respectivamente, dos armarios roperos con las puertas abiertas y martillos como puños como he podido comprobar más de una vez.

El abuelo, figura fantasmagórica que ha pululado en varias conversaciones, cuyo nombre no quiero saber y cuya figura no quiero conocer no sea que le de ganar las 20 vírgenes que le deberían tocar en el cielo con mi figura.

Para daros unos antecedentes, deciros que a lo largo de su vecinitud me he llevado bien con la niña, claro que unas cuantas veces he salido a defenderla de la horda de infantes cabestros que hay por aquí; como he salido a defender otros niños que se encontraban en inferioridad numérica; el cuatro-ojos que todavía vive en mí clama por tamañas injusticias de vez en cuando. También está el hecho de que a lo largo de este año y el pasado hemos coincidido en el autobús ya que usamos la misma línea a la misma hora, ella para ir al colegio y yo a mi curro... eso, y mi natural simpatía, ha dado pie a esto.

Ahora lo beno, finales de noviembre, un sábado cualquiera, mientras subía a casa oí gritos y golpes en casa de mi vecino, así que llamé a la puerta, mientras uno de los maromos que tienen como hijo me abría pude ver como en el comedor el otro de los armarios roperos sujetaba a Naira y el padre la fustigaba, y que el capitan obvio me perdone, con una fusta.

Sin pensar, por que si lo hubiera pensado probablemente no lo hubiera hecho, tiro de codo al epigastrio, corro hacia el trio, empujón al padre, con el consiguiente desparramo de carne humana por el comedor, golpeo en la nariz con la base de la mano al otro torpedo, patada en la rodilla y un sonoro ¡¡¡¡¡qué coño está pasando aquí???? atrajo la atención de todos los presentes.

Lo malo es que una vez atraida el acojone que me entró fue mediano, así que saqué el movil, presiono el 112 y me dedico a observar de que va el percal.

- ¿Qué haces aquí?, me dice el padre levantando la fusta, mientras Naira se acerca llorando y me abraza.

- Joder Manolo, oigo gritos y veo que estás apalizando a tu hija, que quieres que me quede con los brazos cruzados.

- Tu no hacer nada, esto es cosa de familia.

- Y una poya, si fuera así no la zurrarías...

- Pero me ha deshonrado, ha deshonrado a la familia, si no hago esto es peor...

- ¿Qué ha hech... - No puede acabar la frase, mientras Naira se apretaba contra mí puede darme cuenta de que su cintura sobresalía ligeramente de sus pantalones. - Mierda, mierda, mierda, joder Naira ¿en que coño estabas pensando?

Abrazándose a mí empezó a llorar, de reojo vea a uno de los armarios roperos acercándose a mí con aviesas intenciones.

- Tranki, tronko, das un paso más y llamo a los maderos - Digo enseñando el movil con el pulgar en el botoncico verde mientras pensaba: Maldito tembleque de piernas, diox, que no se note...

- Padre, a ver si va a ser verdad... -

¿Verdad el qué?, joder que me pasen esa mierda que fuman que debe ser buena. Así que ante la duda formulo la pregunta.

- Qué tu eres el padre de la criatura - Ostias..., casi se me cae el teléfono, la mandíbula y el alma, si tuviera, a los pies.

- Oye lo que fumáis es bueno de cojones, pasadme algo que yo también quiero

- A ver, tú, como explicas el haber entrado en casa como has entrado - Dijo el armario menor, serán hijos de la gran chingada... encima se lo creerán.


- Mira calamar, oigo gritos y veo a tres tios como castillos afostiando a una chiquilla, como si os fuera a dejar... y tú cara de otro o te alejas o llamo a los maderos. Además, no tengo nada que ocultar, nace el niño, prueba de ADN y a correr... -

En ese momento Naira empezó a llorar, joder pues es verdad, visto desde fuera lo parece, lo parece... en fin, José, respira hondo, de peores has salido... ¿o no?

- Vamos a ver, vamos a calmarnos un poco... - Manolo, déjame hablar con tu hija a solas un momento.

- ¿A solas?, ni hablar -

- Venga coño, si ya "te ha deshonrado", que más te da - Su dura mirada me hizo ver que ese no era el camino. - Venga, va, que entre su madre conmigo - o sea cinco a grande y órdago a pares. Afortunadamente coló.

Ya en la habitación, y para hacer una historia corta, me cuenta, con la madre fuera de la habitación, que estuvo en una fiesta con unos primos que vinieron de Marruecos para ver a la familia y que en una fiesta se tomaron con ella varias libertades, entre ellas violarla.

Bueno, ¿y por que no se lo dices a tu familia? La respuesta me dejo helado, cabreado, y con ganas de nuclearizar el Medio Oeste, el norte de África, parte de Asía y el puto escondite de Bin Laden.

- Mi primo al estar casado y yo ir a una fiesta con hombres podrían castigarme a muerte, mi abuelo es que es un musulman que sigue al pie de la letra la ley -

- Joder... ¿y yo que tengo que ver con esto? Soy un puto infiel -

- Bueno, no sé, preguntáselo a mi padre, pero no le digas nada de lo que te he dicho, por favor - Y es que, efectivamente, el sr. Alosius tiene toda la razón, soy un puto pagafantas, unas lagrimillas, una mirada de cordero degollado y me desarmo.

-Manoloooooooooo, ven pacá- Una vez dentro le dije - Mira, sé que el abuelo de la niña es un talibán del quince, una preguntita... ¿qué pensaría si tu hija se casara con un infiel? - En aquel momento me pareció una buena idea traer eso a colación... craso error.

- Hombre, si "abrasas" la fé, te conviertes... aunque sólo sea para aparentar -

- Ya, pero... -

- Tú déjame a mí, lo importante es la niña -

Que jodio, después de apalizarla ahora lo importante era la niña.

- ¿Y un aborto?... ya se que es chungo pero mejor que esto.

- NUNCA, eso nunca..., que pasa que no quieres responsabilizarte -

- Joder, ¿que parte de NO ES MIO no has entendido?

Me voy a casa...

Para no hacer la entrada más larga he aquí el resumen de lo que pasó entre ese día y hoy.

- Vecinas cotillas alimentaron el rumor de que yo podría estar liado con Naira al verme casi todos los días acompañarla a casa por la tarde, y salir con ella por las mañanas.

- Familiares me estuvieron acosando a la entrada de mi trabajo con el resultado de dos peleas, mi nariz y ceja partidas, con la respectiva visita a urgencias, y una amonestación de mi jefe por montar bronca en la entrada.

- Amenazas a mi madre, hermanos y hermana, entre cienes de ellas, la frase del año "¿Te gustaría que le pasara a tu sobrina lo mismo?" (Mi sobrina mayor tiene ocho años)

- La policía sin poder hacer nada ya que por una razón u otra no podría aportar pruebas de nada... (en mi trabajo que recen por que la venganza de Mjolnir caerá sobre ellos con estrepitosa furia, malditos hijos de puta cobardes)

En fin, el colmo fue que entre paliza y paliza y entre acoso y acoso, y es que la niña no soltaba prenda, una de sus amigas me llama a casa para que suba a la terraza y allí Naira me dice que no se como su abuelo se ha enterado de la movida y que quiere que toda la familia vaya para allá.

Y yo que como George Clooney en Abierto hasta el amanecer soy un cabrón, pero no tan cabrón, bajo ayer a casa de mi vecino para planear toda la movida... y sí, la posibilidad de cargárselo a otro planeó por nuestras cabezas... pero la niña se quedó prendada de mis encantos... se ve que he sido el único que ha sido simpático con ella en toda su vida.

Bueno tras varias horas de intensa negociación, que coño, ¿no era la dote una tradición suya? pues a apencar con las tradiciones para lo bueno y lo malo, la decisión está tomada, me quedo con los dos niños, salvándoles la vida, pero el abuelo nos pone piso por la gloria de mi madre. Y no os confundáis que va a ser el abuelo materno, no el abuelo cabrón... en fin, a pisillo regalado no le mires la fontanería.

Y sí, tendré que pasar por el paripé de la "conversión", aunque le he dicho a mi hermano que no guarde el jamón que lo voy a celebrar con un bocata de pan amb tomaca de tres pares de eggs. Y quizás pensándomelo bien, quizás esto me ayude a mi apostasía... Hmmm, veré si me la dan por perro infiel.

En el escaso tiempo de este blog he disfrutado de vosotros, y espero que vosotros de mis paranoias, y como comentarista daros las gracias a vosotros, dueños de blogs por permitir dejar mis burradas en ellos. He disfrutado de vuestra cibercompañía pero como veis el Mundo Real me reclama con furia.

En fin, dada la fecha de hoy que San Herodes os colme a los padres con 24 horas sin niños por que yo, con dos de una tacada que queréis que os diga, y a los que no tenéis... no hagáis caso al papa ni a Rouco que son unos amargados que lo que necesitan es un buen polvo... que a sus edades recemos por que sea mortales. ;-)

Ciao y recordadme siempre de esta guisa