jueves, 20 de mayo de 2010

Día de pintar Mahomas

Menos mal que el tito Rinze me ha abierto los ojos y me ha recordado que hoy es el día de pintar mahomas. Las razones primarías están tan bien descritas y tan bien enlazadas en su blog que mejor que os paséis por allí para informaros, que el copia pega está de puta madre pero tampoco es cuestión de abusar.

Ahora, la verdadera razón es que lo hago, no por tocar los genitales, que también, si no como protesta por la intolerancia.

Si señores, han oído ustedes bien, ¿cómo el violar unos de los preceptos de una religión puede ser una protesta contra la intolerancia por parte de esa religión? Pues por que para mí la religión musulmana en particular, ni cualquier otra en general, es vinculante; yo no tengo por que observar sus preceptos y mucho menos se me puede amenazar de muerte por no observarlos.

Es más, ni siquiera se me debe coartar ninguno de mis derechos más fundamentales, como el derecho a la libre crítica también llamado de libertad de expresión, simplemente por que el que tengo enfrente ha decidido que otros piensen por él en vez de pensar por sí mismo y actuar en consecuencia.

La diferencia entre ustedes, mis queridos fundamentalistas, y yo es que yo veo esto y me descojono vivo, a pesar de no estar de acuerdo con la mayoría de los aquí pintados, el tito Carlos y el tito Vladimiro son el tito Carlos y el tito Vladimiro; ustedes ya me entienden. Pero donde yo me parto el escroto ustedes ven una afrenta insuperable, un atentado al honor que debe ser lavada con el liquido lavahonores por excelencia: La sangre.

Pues reconociendo que yo dibujando soy igual que la Belén Esteban intentando explicar cromodinámica cuántica, una nulidad, he hecho un fotomontaje el cual os dejo para vuestro regocijo. Ya sabéis, pulsar para verlo grandote cual pollón de actor porno.