martes 8 de marzo de 2011

8 de marzo ¿Día de la discriminación positiva?

Y fijaros que no quería, que mi postura ante el feminismo y lo del día de la mujer trabajadora creo que está muy clarita, para muestra este botón y este otro. E incluso hice un esfuerzo sobrehumano ante la imbécil que me recriminó mi obsesión por los pechos femeninos en Twitter, como si no hubiera microblogeado torsos masculinos con sus penes incluidos e incluso chicas con colita... ¡Ay! aquellos dulces días en los que mis súcubos e íncubos os deseaban las buenas noches. Lo de esta tipa debe ser un claro ejemplo de lo que se viene a llamar memoria selectiva o eso o un caso claro de vamos a tocar la bolsa escrotal al Doctor Mapache, que todo puede ser.


Pero a pesar de que la tentación es fuerte resistí, pero como toda resistencia, esta tiene un límite y en cuanto me tocan la discriminación positiva pues salto, y en este caso no fue una mujer, si no el sr @yoriento en su blog,aquí enlazo la entrada susodicha, pilla por la orilla.


Y ojo, no es que esté en desacuerdo total con lo que dice, no; sobre todo con el punto sobre la educación, pero es el tema de la discriminación positiva lo que me enerva, quizás por que sea hombre, soltero, sin hijos, nacido en España, en paro, sin minusvalías aparentes y con un CI bastante notable o sea, que las discriminaciones positivas me pillan todas por el lado malo.


Así que no pude resistirme y comente, pero como este blog se fundó para poder cagarme en lo más sagrado pues comparto ese comentario con el resto de vosotros, oh sufridos lectores, como siempre, podéis cagaros en mis muelas, o no, en los comentarios.


"No, nunca una discriminación podrá ser solucionada con otra, al revés. Además tu silogismo de “si los que están en contra de la discriminación positiva hubiesen estado en contra de la “negativa” ” es bastante falaz. Yo por ejemplo soy hombre feminista desde los años en que a los hombres feministas se les trataba poco menos de maricones en el sentido peyorativo del térmimo, principios de los ochenta.
La solución aquí no es la diferenciación de sexos, no es la igualdad de la mujer con respecto al hombre, es la igualdad frente a la ley de las personas entre sí, INDEPENDIENTEMENTE DE SU SEXO, con esta premisa, la discriminación positiva es innecesaria puesto yo lo que tengo enfrente no es una mujer, no es un hombre, no es una persona perteneciente al colectivo LGTB; es una persona, y la trataré como tal en base a sus hechos. Y si tengo que llamar gilipollas a una mujer por que se comporta como tal lo haré pero sin miedo a que la carcundia feministoide me ataque tildándome de machista por hacerlo. Pero ojo, al igual que llamaré gilipollas a cualquier otro ser humano que lo merezca.
Las personas somos iguales ante la ley y tenemos los mismos derechos y las mismas obligaciones; aunque esto último parezca olvidarse, dejando esto a un lado afortunadamente en el resto no somos iguales y es lo que nos hace seres humanos, y estas afirmaciones son INDEPENDIENTES DEL SEXO DE LA PERSONA. Cuando aceptemos esto, entonces se acabará la guerra de sexos, y esto, aparentemente tan sencillo es una cuestión de educación.
Seamos sinceros, hay gente en el lado masculino que quiere mantener el status-quo machista y gente en el lado femenino que quiere mantener el cada vez mayor lobby feministoide (me niego llamarlo feminista) y eso exacerba la guerra de sexo. Repito, la solución no es más discriminación, es tratarnos como personas."
Me ha contestado, para mear y no echar gota:
"Cuando lleguemos a una situacion razonable de igualdad, será el momento de analizar lo que comentas, pero es que la guerra de sexos, como la llama, tiene todo el sentido del mundo, y es que de momento hay un bando que está en clara desventaja y siempre pierde."
O sea, como soy tio me tengo que joder, para mi lo de la igualdad ante la ley queda en suspenso. Mola.