sábado, 9 de junio de 2012

Los de Vocento, qué pillines

DISCLAIMER: Esta entrada no va a tener dibujillos ni fotos ni chorradas gráficas no vaya a ser que se me acuse de faker, y Faker sólo hay uno.

Vocento, ese grupo mediático, ¿se dice así?, paraguas de prestigiosos (cough, cough) medios como el ABC e Intereconomía. No os voy a cansar con la larga lista de declaraciones a favor de la jerarquía de la Iglesia Católica y su ideario, ni de su beligerancia a la hora de defenderlas, ni como en su defensa a veces han estado bordeando, por ambos lados, esa línea entre el insulto y la vehemencia. No os voy a contar la línea editorial ni su agenda acerca de la familia, la homosexualidad y la política. Vosotros, queridos lectores, quien más y quien menos ha tenido contacto con estos desatinos disfrazados de opinión y noticia, y si no, nada que San Google no pueda solucionar.

Entre todo la panoplia de diferentes negocios que el grupo tiene existe una pequeña página web de anuncios gratuitos, de esos que pones para vender/comprar lo que quieras y que por una módica cantidad te lo ponen bonito para que se pueda ver bien. Helo aquí, con su cabecera al inicio de la página y el nombre del grupo matriz en la parte inferior.

Esto no debería tener la menor importancia, cada uno diversifica su negocio como le da la real gana, a no ser que... un momento... ¿y esto? ¿anuncios de guarras? (con todo mi respeto a las señoritas prostitutas) Nooooo, que va, si son los paladines de la familia tradicional aka familia natural, y de la castidad prematrimonial, no puede ser, ¿no? Pues va a ser que sí.

Y claro como las chiquillas, como buenas comerciales de su propio cuerpo que son, tienen que mostrar la mercancía al potencial cliente, aquí paz y después gloria, descoquémonos todas y de lo que se han de comer los gusanos, que lo vean los cristianos.

¡Vale!, reconozco que el macho ibérico es altamente testosterónico y que quizás dentro del matrimonio su ansiedad provocada por el exceso de testosterona no sea completamente saciada y que necesite desahogo fuera de los límites que le impone la Santa Madre Iglesia, total es un pecadillo que a nadie hace daño, y que con un par de avemarías se soluciona.  Además, cuantos negocios patrios se han cerrado con un apretón de manos y una visita al puticlub más cercano. Sin contar ese ritual iniciático que es el llevarte al chaval de putas cuando alcanza la mayoría de edad. Reconozco todo eso, pero... ¿montarte un sex shop? ¿Pero no habíamos quedado que el sexo era para procrear, que eso de disfrutar era cosa de Satán y su manía de llevarnos por el camino de la perdición y el crujir de dientes eterno?

¡Ok, ok! que si es dentro de los límites del sagrado sacramento del matrimonio cierto desmadre es válido, eso sí, dentro de unos límites por supuesto, a ver si aquí vamos a acabar todos sodomitas o algo por el estilo. 

Como veis soy muy compresivo... hasta que vi esto, ¿travestis? Amos no jodas, y encima con unos rabos de medio metro. Idos a tomar por culo (pun intended). Que conste que tampoco tengo nada en contra de las chicas con colita, al contrario. ¿Pero anunciadas en vuestra página? ¿Qué ejercicio de hipocresía y dobleraserismo es este?

Señores de Vocento, después de esto ustedes, ni sus colaboradores, tienen la autoridad moral, si es que alguna vez la han tenido, para pontificar sobre nada. Como todos los de su calaña es ver los lereles encima de la mesa y, como dijo el sr. Marx (Groucho), estos son mis principios pero si no les gustan tengo otros.

Como me encantaría oír sus justificaciones, ardo en deseos.

Y sí, tengo un tumblr guarrete, pero la diferencia entre ustedes y yo respecto a la desnudez y el sexo es que a mí me parece algo natural y sigo la filosofía del vive y deja vivir, y ustedes, ustedes... que voy a decir de ustedes que no se sepa.

EDIT: Como bien me han llamado la atención las participaciones de Vocento en Intereconomía no son mayoritarias como creía en un principio, lo cual no quita razones al artículo, el ideario de Vocento es lo que es, y los anuncios están dónde están.